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Las caricaturas de Fresno para “La malcasada”

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Cartel promocional de 'La malcasada' para el estreno en Nueva YorkCartel promocional de 'La malcasada' para el estreno en Nueva YorkA principios de 1927 se terminó el rodaje de “La malcasada”, una singular e insólita película de la cinematografía española que, apenas estrenada, fue retirada de la cartelera por considerarse provocadora y explosiva para el tambaleante orden constitucional de esos años. La cinta de Francisco Gómez Hidalgo, uno de los periodistas más prestigiosos de su época, fue exhibida, sin embargo, en varios países extranjeros e, incluso, como podemos ver por el cartel de la película que publicamos –diseñado para su estreno en Nueva York– en Estados Unidos. No se equivocaba el crítico de la revista Popular Films cuando se refería a que Gómez Hidalgo “Podía dar la vuelta al mundo, si le place, con los rollos de la malcasada bajo el brazo”, ya que alguien la compró para que se pudiera ver fuera del país que la había producido y la había prohibido.

En su libro “historia de la cinematografía española” (1949), Juan Antonio Cabero da cuenta someramente de su marcha en sus primeros días de exhibición: “El inquieto periodista Francisco Gómez Hidalgo y José de Lucio –señala– habían escrito una comedia con el título La malcasada,  en la que recogía la vida azarosa del torero Rodolfo Gaona y su matrimonio en España con Carmen Moragas; pero no satisfechos con el éxito obtenido en el teatro, quisieron probar fortuna en el cine, para lo cual idearon un argumento en el que ofrecía mucho más campo para sus pretensiones, ya que su idea era la de que cuando el protagonista quiere divorciarse de su esposa, pide consejo a infinidad de personajes de la política, del ejército y de las artes, lo cual, a Gómez Hidalgo, hábil maestro en el arte de tratar a todo el mundo, no le fue difícil”.

En efecto, junto a los protagonista profesionales de la película (María Banquer, Inocencia Alcubierre, José Nieto, José Calle, Alfredo Corcuera, Felipe Fernansuar), aparecían la flor y nota de todo el batiburrillo socio-cultural-político-militar-religioso-tauromáquico de la época: el Rey Alfonso XIII, Juan de la Cierva, Primo de Rivera (Padre, Miguel) e hijo (José Antonio), Alejandro Lerroux, Valle Inclán, los generales Weyler, Millán Astray y Sanjurjo, el poeta Ruiseñol, Marcelino Domingo, Duquesa de la Victoria, Conde Romanones, Francisco Franco, Pedro Muñoz Seca, Jacinto Guerrero, Natalio Rivas, Joaquín Romero de Torres, Miguel de Unamuno, y multitud de toreros: Juan Belmonte, Rafael “El Gallo”, Ignacio Sánchez Mejías, Antonio Márquez, Valencia II, Domingo González…

El productor de la película, Bienvenido Esteban, que ya contaba por miles de duros las ganancias en la taquilla, se apresuró a realizar una publicidad grandiosa que atrajese al mayor número de espectadores a los cines. En concreto, en Madrid ideó empapelar las calles con las caricaturas de todos los personajes que salían, por supuesto de manera gratuita, en la película. Y para ello encargó al gran caricaturista Fresno que dibujase los rostros de todos esos intérpretes circunstanciales, que realizó con su habitual talento.

Un buen día, la capital española amaneció con cartelones pegados a sus paredes en los que se combinaba las viñetas de fresno con ilustraciones de la película de Gómez Hidalgo. Desgraciadamente no duraron mucho, pues como narra Cabero en su obra citada: “la cinta resultó muy interesante, pero como todavía estaba reciente la intentona militar para derrocar la dictadura del General Primo de Rivera, ante el temor de que el público exteriorizada su entusiasmo o su protesta por las figuras que iban apareciendo en la pantalla, las autoridades dieron orden terminantemente de que en cuanto surgiera cualquier manifestación en pro o en contra, se suspendiese la proyección, cosa que así ocurrió al presentarse la película en el Teatro del Centro, quedando la cinta a medio proyectar.”

Caricaturas de FresnoCaricaturas de FresnoLas autoridades dieron orden de que se retirara toda la publicidad de la película, incluida las fotografías y dibujos encartonados de Fresno. Una prueba documental de la misma es la que reproducimos en estas páginas. En ella, el genial caricaturista reprodujo a todos los personajes filmados, y que como señala Luis Gómez Mesa en su libro “La literatura española en el cine nacional” (Filmoteca Española, 1978): “Prestaron de manera gratuita sus salones, palacios y mansiones. Asistían a un almuerzo en Toledo, a una recepción (en Madrid), a una fiesta… Nada de decorados. Lugares y escenarios auténticos. El estudio, por ejemplo del pintor Joaquín Romero de Torres, la casa del célebre dentista Floristán Aguilar, donde coinciden con su familia y personajes tan conocidos como Miguel Fleta…”. Se conserva una copia de la película en nuestra Filmoteca Nacional”.

Poco antes de morir, con más de 90 años, María Banquer, como decimos protagonista indiscutible de la película, concedió a quien esto escribe (en el mes de febrero de 1981) unas sesiones de grabación sobre su vida de actriz (de cine y de teatro) y dobladora. En un momento de estas grabaciones se refiere al rodaje de la producción de Gómez Hidalgo: “Me propusieron hacer la película porque yo era actriz de comedia y pensaban que era la figura conveniente para desempeñar ese papel. El argumento es el de una muchacha que se casa con un torero y que luego es desgraciada. 

“El actor Pepe Nieto hacia de mi marido –sigue diciendo–. Los productores también creyeron que debían intervenir todos los políticos de aquella época y todos los toreros y todos los pintores y todos los escritores y toda aquella persona que tenía una actividad brillante… hasta el Rey Alfonso XIII… Como entonces las cosas políticas estaban un poquillo revueltas, el día del estreno, al salir en las imágenes Sánchez Guerra –muy querido por unos y muy odiado por otros, como pasa siempre–, pues se armó tal cisco en el teatro que hubo que suspender la sesión, porque allí hubo bofetadas, carreras, hubo de todo. Suspendieron la película y ya no se volvió a proyectar más. Vistos los resultados de mi incipiente carrera cinematográfica, me negué a hacer otras películas, y no he vuelto a hacer ninguna más”.

“El argumento es una porción de sucesos enlazados unos con otros a través de la pareja que formábamos Pepe y yo. Éramos un matrimonio que paseábamos de un lado para otro y nos encontrábamos con los personajes de la época, los cuales nos saludaban. También íbamos de visita a sus casas. Por ejemplo, fuimos a casa de don Natalio Rivas donde nos encontramos al que luego fue caudillo nuestro y jefe de Estado, el General Franco, en compañía de Millán Astray. Luego, en otra ocasión, fuimos a casa del torero Juan Belmonte”.

José Nieto, en una escena de 'La malcasada'José Nieto, en una escena de 'La malcasada'“Salen en la película todos estos personajes –sigue diciéndonos– porque Gómez Hidalgo los conocía a casi todos, y les pidió el favor de que interpretasen unos pequeños papeles. A Primo de Rivera le preguntó si quería salir y respondió que sí, y le pidió que le insinuase a su Majestad el Rey si también quería aparecer saludando a los dos actores de verdad. Primo de Rivera respondió: “sí, sí, es muy capaz de hacerlo” y, efectivamente, se lo dijeron y él lo tomó a broma y dijo, “hombre sí, ¿por qué no?, así que nosotros pasamos por debajo de su tribuna, me parece que en un coche de caballos, bueno no me acuerdo bien, el caso es que él estaba en su estrado, y nosotros pasábamos y nos saludaba muy gentilmente, y ahí acababa todo”.

Bueno casi todo. “Como la impresión (producción) había costado mucho dinero –escribe Juan Antonio Cabero en la obra citada– y había que buscar la manera de resarcirse de ello, Gómez Hidalgo, sin desmayar por este fracaso, pensó y llevó a la práctica la sustitución de las figuras políticas por otras representativas de las artes y las letras, pero ya no tenía el interés primitivo; prueba de ello es que su estreno con esta nueva modalidad, que tuvo lugar en el Royalty y Eslava, pasó sin pena ni gloria”. Pero la película original ya estaba lanzada y, en el extranjero pudieron verla en su primer rodaje. Y como dice el cartel era un acontecimiento sensacional, pues había sido prohibida en España el día de su estreno en Madrid.

 

 

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